¿Tú también cometes errores
en las operaciones post-verano?

 

Se acabó verano y llega la hora de poner en orden nuestra vida. Volver al maravilloso orden de la rutina y a cuidarnos en todos los sentidos. Porque sí, es bastante habitual tener una alimentación peor de lo normal en verano, y eso se refleja en que nos sentimos más pesados y a veces también en que tenemos que maniobrar más para que nos entre la ropa.

Es bastante habitual apuntarse al nutricionista o hacer dieta por tu cuenta para recuperar nuestro cuerpo de antes del verano. Pero, ¿es esto suficiente?

 

operaciones post-verano

 

El deporte: mucho más importante
que contar las calorías en las comidas

Por mucho que la sociedad esté más concienciada de la importancia de la actividad física para nuestra salud, cuando se quiere perder peso, la mayoría de las personas se sigue centrando exclusivamente en la dieta. Aunque a algunas personas esto les funciona dado que no tienen una susceptibilidad tan alta al sedentarismo, siempre es recomendable acompañar la mejora de la alimentación con un aumento en la actividad física.

 

Diferentes personas, diferentes sensibilidades

Hemos dicho que a algunas personas les funciona, y es cierto. Y no es porque hayan hecho un pacto con el diablo. Sino porque esas personas tienen menor sensibilidad al sedentarismo. Esto significa que aunque realicen poca actividad física, su metabolismo hace que no engorden con tanta facilidad (por la inactividad física, lo que no significa que la alimentación tampoco les afecte).

Este rasgo de la sensibilidad al sedentarismo está determinado por nuestra genética, y es algo que se puede conocer con tan solo una muestra de saliva.

 

¿El deporte es el único error?

A pesar de seguir dietas estrictas, a muchas personas les cuesta alcanzar sus objetivos en plazos largos y terminan cansándose. ¿Significa esto que no pueden perder peso? Para nada, solo significa que no lo está haciendo de la manera adecuada. Hay mucha desinformación acerca del mundo de la alimentación. Hay creencias generalizadas que aseguran que el pan o los frutos secos engordan, a todos por igual y de cualquier manera. No es ninguna mentira que el pan engorda. Pero engorda cuando comemos una barra de pan entera acompañando a nuestra comida principal. O los frutos secos engordan cuando lo comemos por gula, más que por necesidad. También hay personas a las que el pan les engorda más que al resto, al igual que cualquier otro alimento basado en hidratos de carbono. Y es porque esas personas metabolizan peor estas biomoléculas. Y al revés, hay personas a las que les engordan más los frutos secos, porque ellos tienen más dificultad para metabolizar los lípidos (grasas).

evitar el sedentarismo

Entendido pero ¿cómo averiguo yo a qué grupo pertenezco?

Afortunadamente, ahora tenemos la tecnología para aprender a entender a nuestro cuerpo. La secuenciación de ADN nos permite conocer cómo funcionamos por dentro. Y aunque parezca ciencia ficción, es ciencia de verdad. La misma que se usa en los hospitales para identificar marcadores tumorales o para diagnosticar enfermedades raras. Y con tan solo una muestra de saliva, puedes conocer detalles tan importantes como qué nutrientes te hacen engordar más o cuán importante es la actividad física para el mantenimiento o la pérdida de tu peso. Si quieres saber cómo y hacer más fáciles las operaciones post-verano, descubre nuestro análisis de nutrición.

 

Bibliografía:

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28969366/