Obesidad, cáncer y tu puzzle genético

 

Siempre hemos pensado que, desde niños, gran parte de lo que hacemos se debe a lo que aprendemos por imitación (normalmente de nuestros padres y círculo social más cercano). Sin embargo, no debemos olvidar que hay muchas cosas que están determinadas por herencia genética más que cultural, aunque ni si quiera lo sospechemos.

genética y alimentación

 

Nuestros genes nos definen por dentro y por fuera

La genética determina infinidad de rasgos, y no solo los que podemos ver con nuestros ojos (por ejemplo, los físicos), sino también los menos tangibles. Esto incluye desde el color de los ojos hasta la forma de caminar o la predisposición a enfermedades.

 

Muchas predisposiciones genéticas se pueden modular

Como te imaginarás, no puedes hacer nada por cambiar el color de tus ojos (más allá de enmascararlo con unas lentillas de color). En cambio, sí hay otros rasgos genéticos más relevantes sobre los que puedes actuar: aquellos asociados a enfermedades.

Muchas de las enfermedades más frecuentes en nuestra sociedad se pueden evitar o retrasar con un estilo de vida sano. Por ejemplo, todo el mundo sabe que la mejor forma de curar las enfermedades cardiovasculares es previniéndolas con hábitos saludables. Lo que no todo el mundo sabe es que incluso el cáncer se puede prevenir cuidando nuestros hábitos. Ya hace muchos años que se conocen las famosas mutaciones en los genes BRCA1/2, uno de los factores de riesgo más importante para el cáncer de mama. De hecho, muchas personas que portan mutaciones en estos genes se someten directamente a mastectomías para evitar el desarrollo del cáncer.

 

¿Se puede prevenir el cáncer llevando una vida sana?

Llevamos años preguntándonos si la alimentación podría evitar de alguna manera el desarrollo de tumores. Recientemente, un estudio ha revelado que la obesidad es un promotor del desarrollo del cáncer de mama en personas con mutaciones en los genes BRCA1/2, donde se produce daño en el ADN de las células mamarias. Es este daño acumulado el que termina provocando el desarrollo del tumor mucho antes en personas con obesidad que en personas no obesas.

¿Significa esto que si nos alimentamos bien evitamos el cáncer en estos casos? La respuesta es no dado que existen muchas otras formas de provocar daño en estas células. No obstante, sí puede ayudar a retrasar o controlar el desarrollo del tumor, parámetros que son clave en el tratamiento del cáncer.

hábitos saludables

 

La genética importa, pero no lo es todo

Para lo bueno y para lo malo, nuestra dotación genética nos aporta ventajas y desventajas en distintas situaciones. Debemos conocer cuáles son cada una de ellas para potenciar nuestros rasgos favorables y evitar los desfavorables mediante la adopción de hábitos saludables. Y tú, ¿ya conoces lo que tu ADN dice de ti?

 

Referencias:

Bhardwaj, P. et al. Obesity promotes breast epithelium DNA damage in women carrying a germline mutation in BRCA1 or BRCA2. Sci. Transl. Med. https:// doi.org/10.1126/scitranslmed.ade1857 (2023)