La tos en tiempos de pandemia

¿Os acordáis de cuando toser no era un signo de alarma? Esto, como tantas otras cosas, lo ha cambiado la llegada del SARS-CoV2. Ahora, lejos de ser un gesto inofensivo, toser se ha convertido en el acto insignia de la pandemia que nos acompaña desde hace poco más de un año. Sin embargo, es importante que no se nos olvide que no sólo la COVID19 puede ocasionarnos esa tos. Aunque el entorno epidemiológico en el que nos movemos hoy dispara todas las alarmas cuando alguien tose, hay muchas otras razones que pueden estar detrás. En gran medida, muchas de ellas son complicaciones respiratorias asociadas a enfermedades estacionales como los resfriados o las alergias. Otras, sin embargo, pueden llegar a manternerse más tiempo. En cualquier caso, mejorar nuestra alimentación y estilo de vida es sin duda uno de los pilares que nos ayudará a evitar estas y muchas otras dolencias.

¿Por qué tosemos?

Habitualmente, la tos es un proceso que nos ayuda a eliminar restos o secreciones de nuestros pulmones. Es un prceso autolimitado, con la duración de unos pocos días y que cede de manera espontánea. En algunos casos, los menos habituales, puede llegar a persistir más de ocho semanas. En ese momento, se considera que el paciente tiene una tos «crónica». Por lo tanto, la tos es un mecanismo de protección de nuestro organismo, aunque a veces creamos lo contrario.

Mujer tosiendo

¿Qué procesos pueden provocar la tos?

  • Goteo nasal posterior: la parte de atrás de la cavidad nasal conecta directamente con la garganta. En algunas ocasiones los goteos desde esta cavidad pueden irritarla y eso desencadenar la tos. El goteo posterior suele ser más común entre personas con alergia, sinusitis o rinitis. Suele acompañarse de taponamiento o moqueo nasal, y necesidad constante de querer aclararse la garganta.
  • Asma: es una causa muy frecuente de tos, sobre todo en niños. Por lo general, el asma es estacional o se relaciona con otros desencadenantes como son el frío o algunos alérgenos. Además de la tos, suele acompañarse de otros síntomas como la sensación de falta de aire. No obstante, también existen formas de asma en los que la tos es el único síntoma apreciable.
  • Reflujo gastroesofágico: es lo que comunmente conocemos como ardores o sensación de acidez. Esto es, ni más ni menos, que el reflujo del ácido del estómago al esófago.
  • Infección de las vías respiratorias: las infecciones de las vías respiratorias pueden provocar la tos incluso un tiempo luego de haber sido superadas. Esto suele suceder porque la propia infección desencadena un goteo posterior o bien porque directamente irrita las vías.
  • Bronquitis crónica: predispone en mayor medida a la irritación en las vías respiratorias y, en consecuencia, provoca que permanezca inflamada durante períodos largos de tiempo. Es bastante habitual en fumadores y el síntoma más habitual es la tos, frecuentemente acompañada de esputos.
  • Fármacos: los más destacados que pueden desencadenar la tos son los denominados «fármacos del grupo IECA» que se emplean normalmente para tratar la hipertensión arterial.

¿Es recomendable solicitar asistencia personal?

Aunque no lo parezca, esta pregunta es muy complicada de responder si tenemos en cuenta la situación actual desencadenada por el SARS-CoV2. Evidentemente, una tos de nuevo comienzo es un síntoma de alarma en medio de la pandemia actual. Sin embargo, es recomendable identificar si esa tos se acompaña de otros síntomas como:

  1. Presencia de fiebre.
  2. Dificultad respiratoria.
  3. Toser sangre.
  4. Toser tanto que provoque el vómito.
  5. Empeoramiento del estado luego de 10 días tosiendo.
  6. Perder peso injustificadamente.